Amiga, amada
mía,
Cuanto anhele
una amada vulgar,
Una dama
abandonada, una amada sin amar,
Cuanto
anhele una amada sumisa,
Una amada
de falsa sonrisa,
Cuanto
anhele una amada interesada,
Cuanto anhele
una amada poco deseada,
Amiga,
amada mía,
Tan falsa
como yo quería.
Pero amada
mía, culpa tuya no fue,
Fue mía,
que así es como te anhele,
Mentiroso, hipócrita,
falso el amado que te eligió,
Soberbio,
vació, esa escoria fui yo.
Los dos
ciegos, enfermos por el mal,
Pensamos que
sacaríamos algo más,
Amiga amada
mía,
Cuna duradera
fue nuestra agonía.
En mí
agonía vino, decepción y resentimiento,
Culpa, ira,
odio de mis errores cometidos,
Te anhele tan
des virtuosa y sola,
Tan sola
como yo en las sombras.
Amada mía,
tan podridos los dos,
Marchitos y
secos de dolor,
Sin amor
que dar, sin cariño que mostrar,
Amiga, amada
mía, empeñados en destruir nuestras vidas.
Ahora solo
un recuerdo eres,
Ahora solo
una herida que a veces duele,
Amada mía, querida
alma vacía,
Continua tu
camino lejos de mi vida.
