sábado, 12 de marzo de 2022

Aún no lo entiendo


Pasan los días y sigo en un sube y baja emocional, pasan los días y trato de acostumbrarme a los hechos, trato de no obsesionarme con lo que ya no fue, trato de no pensar y sentir todo éste proceso que tanto duele.

Pasan los días y veo que está mejor, 
Yo sigo sin entender porque porque pasó, ¿Porque ocurrió?, Pero ella está mejor. Pasan los días y confirmo lo que mis sensaciones me expresan, lo que ella demuestra, ya no le intereso.

Pasan los días y no explico lo que siento, ni el como lo pienso, la perdida no es la misma, ¿Será el tiempo?, ¿Será porque ya no pienso igual? O el saber la posibilidad de que todo ésto ocurriera; no importa ya está hecho, ya no está aquí, ya no más. Solo la veo en fotos, solo en recuerdos.

Pasan los días y es completamente un caos mi mente, pero actuó de manera normal, no paro de pensar, de recordar cada instante con ella, las salidas, las pláticas, los juegos, los abrazos prolongados, cuando hacíamos el amor o simplemente contemplabamos la Luna y lo enorme que parecía.

Pasan los días y yo sigo sientendo que fue ayer, pero el dolor no se sien como tal y la indiferencia en mí se está volviendo una personalidad cómoda y tranquila. Pasan los días y la extraño más, pero le lloro menos, pasan los días y le reprocho menos, pero la desconozco más, pasan los días y la veo mejor más feliz y de mejor humor, se ve feliz.

Pasan los días y sigo pensando en su último texto, como explicarlo, tierno y seco, me había explayado cómo de costumbre, tratando de entender, pero también mis acciones previas me volvieron molesto de escuchar. Al final ese día en la calle su mirada no lo podía ocultar, ya no me amaba más.

Pasan los días y cada vez controlo mejor el escribirle,
la terapia, la razón, mi voluntad, mi ego, mis ideales y creencias me hacen continuar, aunque ahorita no le encuentre sentido a todo ésto. De algún aferrarme a la existencia pese al excepticismo de mi sentir. Me siento derrotado, decaído, parece ser todavía en shock, no lo sé, pero luego hay momentos de armonía y alegría en la mente, entonces es cuando me digo "debo continuar".

Pasan los días y la veo mejor, ya llevo unos días sin escribirle, borre su número y dejé de conectarme. Me sentí bien en esos días, me sentí tranquilo, pero hoy vuelvo a pensar en ella, pienso en como le está yendo mejor, me desbloqueo de sus redes, ¿Porque lo hizo?

Pasan los días y pienso en esos días, en esos momentos donde  el escenario pudo acabar en consuelo de perdedores, pero mis impulsos miedo al final lo arruinaron de la mejor forma posible. Siempre sintiendo culpa y vergüenza por mis acciones y sus acciones preguntarme ¿Porque?, ¿Que espera de todo ésto?, al final solo se fue, al final la busqué y me rechazó, al final ya no quiso continuar,¿Para que se aparece, si al final se quería marchar.

domingo, 6 de marzo de 2022

Pensamientos de muerte (tercera parte)




Si hay cierto temor en las sensaciones de ese momento, pero no es lo dominante, lo que domina es el temor al error, a la equivocación, a tomar la desicion de seguir las sensaciones y dejar que estás me ayuden a tomar el camino de mi pensamiento más profundo, de ese deseo que niego pero que me da curiosidad: la muerte, y que esté solo sea la conclusión de una etapa más para dar inicio algo desconocido; esa idea es la que me pone en perspectiva, la que me hace considerar inútil dicha elección, ya que solo sería apresurar lo que ya está sucediendo de manera natural pero lento.


Entonces solo anticipar por mi propia mano dicho envento podría considerarse inútil, también la incertidumbre de error en la acción, que ocurra una variante en la ejecución cambiando el resultado final y obtenga una existencia más tormentosa y complicada de lo que mi ser ya percibe en su actualidad. Es lo que me lleva ha redundar en las sensaciones de la misma, un pensamiento constante que me hace dudar. Si en los momentos de la vida hay relatividad y subjetividad en nuestras acciones, así como las diversas sensaciones del conciente, formador de nuestra realidad, el dolor físico, mental, emocional, lo que sentirá mi ser en ese instante; podría no ser tan fugaz, podría ser relativo y esté prolongarse contrario a lo pensado.


Nuevamente pienso en la muerte y en querer vivir el momento, pero, ¿Si me equivoco?, ¿Si me sale mal? Y si funciona, pero, ¿El dolor y la agonía se tornan infinitos?. Muchos temores hasta en la muerte, muchos factores e instintos naturales de supervivencia que hacen reusarme adelantar mi fin...se está volviendo frustrante, ¿Qué me hace diferente del quién lo hace sin dudar?, ¿Soy un cobarde?, ¿Estoy mentalmente sano?, ¿Solo berrinche de mi ego por la perdida de un lazo afectivo?. Pero pienso en ella aún más que antes y no evado los pensamientos que vienen sobre ella.


Estoy encontrando consuelo y emoción en estar pensando en ella, en cuestionar los pensamientos que tengo sobre el momento final, en alimentar las fantasías de está con más escenarios y procesos que lo vuelve aterrorizante, emocionante y enfermo para otros, pero excitante para mí, algo que me trae inspiración para ver el dolor, la melancolía con un enfoque menos agresivo y tan hiriente de mí realidad, de los hechos que por ego y orgullo no acepto y solo provoco martirio con recuerdos de momentos ya no existentes.


Pienso en la muerte y también me surge la interrogante si vivo por ego o por deseo, también me preguntó porque me estoy sintiendo bien en éste estado, en cierto modo bien, la ansiedad es menos, la inquietud y desesperación que siento de su ausencia  es menor. Hay resignación pensando en morir , en la muerte, en cuestionarme si tengo las facultades y el valor para llevar a cabo dicha acción sin importar todos los miedos e inseguridades que tenga . Me hace procesar mejor todo ésto, aprovechando las sensaciones del momento para disipar dudas, ya que mi presente, mis pensamientos, las circunstancias y otros factores dan una posibilidad de tomar dicha elección.

Matices

 


Es curioso y sorprendente ver los cambios a través del tiempo, verlo en tí sorprende aún más; ver cómo te moviste a través del mismo, de la existencia, para estar ahora aquí, a lo que llamas presente.

Hoy me encuentro nuevamente con inspiración para escribir, con una lluvia de ideas, de pensamientos, es excitante la sensación, no descartas nada de lo reflexionado, analizado, experimentado, observado, etc. Cada vívencia participa en la musa de hoy. Pero con una sensación peculiar, hay de todo, emociónes desbordadas que causan un va y ven de sensaciones, recuerdos contrastados con el pasado de sorprendente pero lógico resultado. Con rechazo del mismo, victimizandome de la probabilidad, con todo ésto y más, pero con la peculiaridad de la desgracia, con la matemática del caos. Es curioso sentir emoción por un escenario caótico y poco motivador.


El resultado pararece ser el mismo, soledad... Ya no pesa, ya no duele, hay momentos donde la sensación cae en la exageración de las circunstancias y redundancia en los pensamientos con el pesimismo de siempre. Después del llanto, de la melancolía, la frustración y el berrinche del ego, viene un alivio, una tranquilidad no grata, pero lógicamente correcta para evitar el estacamiento del ser, de una existencia tormentosa real, muy diferente a lo que siento en éste momento de derrota.

Aún estoy en la negación de los hechos queriendo evitar culparme de algo que daba la sensación de caótico desde el principio; igual que en el pasado, los escenarios me hacían esperanzarme  en qué sería distinto, me permití creer en la ilusión y la expectativa. Conformé paso el tiempo creí trascender patrones sociales impuestos en la perspectiva de la conveniencia en pareja, todo parecía ir hacía la libertad y plenitud.

Con esta idea de logros personales de trascendencia y el lazo afectivo de una pareja, era el escenario ideal, el final felíz, la recompensa de la expiación del dolor de antaño, los factores adecuados con matiz de prosperidad y dicha. Una vez más, no fue así, soy libre, es la ganancia, pero con dicho resultado, insípido el aprendizaje es, sin un fin claro.

Nuevamente me encuentro recapitulando todo mi trayecto en la existencia con todos sus matices y contrastes, de analizar lo más que pueda de información, de mis pensamientos, de mis emociones lo que me conforma, de lo que soy, de lo que tengo y eh perdido, nuevamente me encuentro analizandome, pero entiendo más mi inminente entropia.





Pensamientos de muerte (segunda parte)



Yo mismo me siento víctima de ese miedo, de la incertidumbre que está causa, me cuestionó porque le temo más allá del instinto natural; si el don del humano, su virtud, su cualidad más sobresaliente: el albedrío, es el poder elegir, escoger ante las diferentes manifestaciones de circunstancias aleatorias, entonces... ¿Nuestra propia muerte no la podemos elegir?, ¿Es real lo dicho sobre elegir no vivir?

No responsabilizó a nadie de lo que ahora mi mente concibe, porque nadie es responsable de lo que siento, más que yo; lo veo simplemente como factores circunstanciales influyentes, dónde mis vivencias y traumas no trancendidos participan paralelamente para decidir determinado rumbo que llevará a dichos eventos. Llego a verlo con  aceptación, resignación, sin culpa, ni reproches , solo como cosas que pasan y yo soy parte de esas circunstancias, uno más de muchos, pero del mismo modo estoy sintiendo fastidio, cansancio y cierta apatía, creó que viví mi existencia muy acelerada.

Cada vez pienso menos en el lazo perdido de hace poco y contemplo mi presente y hay decidía en el porvenir y divago entre lo que debo hacer y la muerte. Parece ser que es un patrón, una consecuencia de, algo que está intrínseco matemáticamente a modo que es inevitable, cada perdida sin importar el tipo siempre me hace pensar en la muerte y considerarla en mi propia existencia para finalizar la misma, pero hay inseguridad, ya una vez la consideré y dude, no puedo evitar también ver cierta influencia ajena que me hace temerle mas.

Nuevamente pienso en la muerte en esta nueva perdida y encuentro cierto consuelo en dichos pensamientos, de manera irónica, enferma, poco ortodoxa o inhabitual, estar pensando en la muerte me trae momentos de tranquilidad para reflexionar y analizar porque siempre evité pensar en ella en momentos de tragedia. Mi primer pensamiento: una imposición social, algo antinatural, incorrecto, si tienes vida no puedes desear quitartela y que tan cierto es ésto, ¿Es correcto dichos argumentos?

Pensamientos de muerte.


No puedo dormir, vuelvo al insomnio, vuelvo... Tal vez a mi camino...

Nuevamente estoy pensando en la muerte, nuevamente pienso en la sensación y el escenario; me imagino todo el proceso. Si hoy deseo morir, ¿Cómo estaría?, ¿Cómo lo haría?, ¿Qué sentiría al final?. ¿Cuáles serían los pensamientos que cruzan por mí mente?, ¿Que sentiría mi cuerpo?, ¿Frío?, ¿Calosfrio?. ¿Qué sentiré?, ¿Miedo?, ¿Irá?, ¿Alivio?, ¿Paz?, ¿Tranquilidad?.

Nuevamente pienso en la muerte y querer conocerla, con ironía, vivirla; pero me da miedo, me da incertidumbre la decepción, que las expectativas no se cumplan; que al final siga existiendo, eso sería frustrante. Sería frustrante un esfuerzo en vano, la sensación , sería una completa decepción seguir existiendo.

La mayoría siente incertidumbre y miedo a la muerte, por los apegos, por los sentimientos, por los lazos, por las ilusiones, por quererse aferrar a lo poco que conocen o creen poseer.
A veces pienso que ese temor, ese desconocimiento, ese misterio en la vida, inspiró el deseo de control en el humano e inspiró temor a lo inevitable y desató el caos en nuestras mentiras para un consuelo en lo inminente, ¡El final!

Creencias tal vez erradas, religiones, cielo, infierno, más allá, purgatorio, niveles de infierno de expiación, todo podría ser o es una invención para consuelo de nuestro ser, para consuelo de nuestra mente, de esa programación instintiva de prevalencia y proliferación, nos negamos algo que sucede en cada momento, todo el tiempo, de distintas maneras y manifestaciones, en acción en metáfora, introspectiva o extarmente, espiritual o mental, el momento llegará, por circunstancias o por tí, pero la muerte sucederá.

Nuevamente pienso en la muerte y si deseo volverlo intentar. En cierto grado admiró y respeto a los que lo lograron, tuvieron su momento de libertad y el poder de desicion, eso es algo de admirar; porque es algo que a diario luchamos por quitar y someter. Probablemente por la forma de funcionamiento cerebral de nuestra especie , ese instinto de supervivencia lo exageramos, lo dramatizamos y buscamos una forma de controlar ese miedo; con nuestro razocinio hemos propagado un terror generalizado por milenios, la muerte empezó a desagradarnos.

Aún no lo entiendo

Pasan los días y sigo en un sube y baja emocional, pasan los días y trato de acostumbrarme a los hechos, trato de no obsesionarm...