No puedo dormir, vuelvo al insomnio, vuelvo... Tal vez a mi camino...
Nuevamente estoy pensando en la muerte, nuevamente pienso en la sensación y el escenario; me imagino todo el proceso. Si hoy deseo morir, ¿Cómo estaría?, ¿Cómo lo haría?, ¿Qué sentiría al final?. ¿Cuáles serían los pensamientos que cruzan por mí mente?, ¿Que sentiría mi cuerpo?, ¿Frío?, ¿Calosfrio?. ¿Qué sentiré?, ¿Miedo?, ¿Irá?, ¿Alivio?, ¿Paz?, ¿Tranquilidad?.
Nuevamente pienso en la muerte y querer conocerla, con ironía, vivirla; pero me da miedo, me da incertidumbre la decepción, que las expectativas no se cumplan; que al final siga existiendo, eso sería frustrante. Sería frustrante un esfuerzo en vano, la sensación , sería una completa decepción seguir existiendo.
La mayoría siente incertidumbre y miedo a la muerte, por los apegos, por los sentimientos, por los lazos, por las ilusiones, por quererse aferrar a lo poco que conocen o creen poseer.
A veces pienso que ese temor, ese desconocimiento, ese misterio en la vida, inspiró el deseo de control en el humano e inspiró temor a lo inevitable y desató el caos en nuestras mentiras para un consuelo en lo inminente, ¡El final!
Creencias tal vez erradas, religiones, cielo, infierno, más allá, purgatorio, niveles de infierno de expiación, todo podría ser o es una invención para consuelo de nuestro ser, para consuelo de nuestra mente, de esa programación instintiva de prevalencia y proliferación, nos negamos algo que sucede en cada momento, todo el tiempo, de distintas maneras y manifestaciones, en acción en metáfora, introspectiva o extarmente, espiritual o mental, el momento llegará, por circunstancias o por tí, pero la muerte sucederá.
Nuevamente pienso en la muerte y si deseo volverlo intentar. En cierto grado admiró y respeto a los que lo lograron, tuvieron su momento de libertad y el poder de desicion, eso es algo de admirar; porque es algo que a diario luchamos por quitar y someter. Probablemente por la forma de funcionamiento cerebral de nuestra especie , ese instinto de supervivencia lo exageramos, lo dramatizamos y buscamos una forma de controlar ese miedo; con nuestro razocinio hemos propagado un terror generalizado por milenios, la muerte empezó a desagradarnos.
